🟣 ¿Cómo superar los problemas de BAJA AUTOESTIMA? Causas y consecuencias | Psicólogos Barcelona 2021

La autoestima es la autopercepción que cada persona tiene de sí misma, es la valoración consciente y subjetiva con la que se identifica en sus acciones, emociones, pensamientos, creencias, etc. La autoestima está determinada por la autoconfianza de ser capaz de pensar, actuar, decidir, aprender, elegir, resolver problemas, aceptar las diferentes circunstancias y situaciones de la vida para salir adelante convencida toda percepción es una decisión y no un hecho.

Es importante saber que la autoestima está intrínsecamente relacionada con el autoconcepto. Tanto la autoestima como el autoconcepto se adquieren desde la infancia y se van formando a lo largo de la vida mediante las experiencias que se van viviendo e interiorizando. Cada persona es única en sí misma y una experiencia puede ser fortalecedora para alguien y difícil para otra persona, según su percepción de su propia autoestima. Tener una baja autoestima produce en las personas, problemas en los diferentes ámbitos de su vida, en el ámbito personal, laboral, social, etc. desencadenando malestar emocional, mental y físico en las personas provocando una falta de motivación y de desconfianza en sí mismo.

Problemas de baja Autoestima

Problemas de baja autoestima

La relación entre la baja autoestima y el equilibrio emocional

La baja autoestima es un problema real al que se enfrentan muchas personas, porque puede afectar negativamente a las distintas áreas de su vida. De manera resumida, la baja autoestima causa sufrimiento e impide lograr muchas de nuestras metas o deseos. Las pautas negativas de pensamiento asociadas a la baja autoestima (por ejemplo, pensar que todo lo que haces te va a ir mal) pueden provocar problemas graves de salud mental, como depresión o ansiedad.

La baja autoestima es paralizante, y hace que sea difícil probar cosas nuevas o llevar a cabo las distintas tareas del día a día, así como iniciar un nuevo hobby o buscar empleo. Esto impide vivir la vida que uno quiere, y lleva a la frustración y al malestar al cabo del tiempo.

Quien se encuentra en esta situación y quiere salir de esta espiral negativa, solamente si realiza un duro trabajo de autorreflexión y reconoce su nivel de autoestima podrá mejorarla y, por tanto, incrementar su bienestar. En algunos casos, la persona no puede lograrlo por sí sola, así que será necesario acudir a un psicólogo especialista. Aún y así, es la persona que quiere cambiar quien ha de esforzarse para lograrlo, puesto que el psicólogo sólo facilita las herramientas para el cambio.

Si quieres saber más sobre la Baja autoestima te recomendamos nuestro siguiente artículo:

¿Qué son los problemas de Autoestima?

¿De qué situaciones puede surgir una baja autoestima?

De entre las múltiples causas de una baja autoestima podríamos destacar:

Afrontar situaciones de desempleo o condiciones laborales precarias.

Fracasar en cumplir con las expectativas de sus padres.

Haber visto desatendidas sus necesidades básicas en la infancia.

Padecer enfermedades que condicionen sus actividades cotidianas o impacten en su calidad de vida.

Sentirse el “bicho raro” de la escuela o en el trabajo.

Ser víctima de abusos (sexuales, físicos o emocionales) y la pérdida de control asociada a ellos.

Sufrir acoso o burnout laboral.

Padecer por exclusión social y soledad.

Sufrir por la pérdida de personas importantes de su vida.

Verse empujado por la presión social para seguir determinadas normas.

Tengamos en cuenta que cuando una persona atraviesa momentos difíciles, casi sin darse cuenta va construyendo unas creencias negativas sobre sí mismo. Ya sea sobre su apariencia, su capacidad intelectual, o sus capacidades para tener éxito en la vida. Así mismo, tan importante son las experiencias que vivimos, como la interpretación que hacemos de las mismas.

Lo fundamental de la baja autoestima es que generalmente se sustenta en creencias y no en hechos, y por ello podemos modificarlo y moldear este sistema de creencias. En definitiva, aumentar nuestra autoestima va a ser un factor clave para sentirnos bien con nosotros mismos.

¿Cuáles son los principales síntomas de tener problemas de baja autoestima?

Cuando una persona tiene baja autoestima los síntomas más habituales son los siguientes:

Autocrítica constante

No aceptación de sus virtudes

Pensamientos y sentimientos de culpabilidad

No sentirse cómodo al recibir halagos o elogios

Sentimientos de culpa al recibir críticas

Pensamientos autodestructivos  

Dificultad para tomar la iniciativa o decisiones propias

Están a la defensiva  

Se sienten despreciados con frecuencia

Se sienten infravalorados por los demás

No están conformes con su cuerpo

Desearían ser alguien más

Constantemente tienen pensamientos negativos

Dificultades para entablar relaciones asertivas

Dificultad en la toma de decisiones

Dependencia hacia otras personas, a quienes consideran más fuertes o preparadas

Miedo ante la posibilidad de afrontar nuevas situaciones o retos, o de salir de su área de confort

Falta de ambición, carencia de ilusiones, metas o sueños

Descuido de la apariencia física

Timidez, retraimiento o inseguridad ante otras personas

Estrategias para mejorar la autoestima

La autoestima baja está muy relacionada en cómo valoramos y reaccionamos a las situaciones que suceden. Te damos varios consejos para trabajar la baja autoestima:

  1. Ponte objetivos realistas

Sentirse frustrado por pretender alcanzar metas excesivamente difíciles favorece que aparezca la baja autoestima. El motivo es más simple de lo que parece: si con frecuencia vemos que a pesar de nuestros esfuerzos no conseguimos aquello que queríamos obtener, eso hace que nos sintamos más pequeños que el entorno en el que vivos, el cual pasa a parecernos hostil. Tenderemos a centrar nuestra atención en ese supuesto fracaso, y no en los matices acerca de por qué nos propusimos esa meta en primer lugar o por qué no valoramos bien nuestras posibilidades. Eso no significa que no seamos ambiciosos, significa que debemos poner cuidado a la hora de sopesar nuestras posibilidades y considerar si nos falta preparación o medios materiales para aspirar a conseguir algo.

  1. No te compares con los demás

Compararse con los demás nos lleva a caer en un círculo vicioso; una vez hemos entrado en esa mentalidad competitiva, es difícil detenerse. La obsesión por querer superar a los demás es capaz de impedirnos disfrutar de nuestros logros sin pasar a sentir malestar por seguir estando “por debajo” de alguien que nos supera en cierta habilidad.

  1. Aprecia tus cualidades

Otro de los consejos más útiles para dejar de tener baja autoestima y amarse a uno mismo es pararse a pensar en nuestros méritos y nuestros logros cuando alcanzamos uno que sea significativo para nosotros.

Otras recomendaciones para combatir la autoestima baja son las siguientes:

Trátate con cariño y mira la vida de forma positiva

Haz críticas constructivas hacia ti mismo

Regálate tiempo

Practica ejercicio físico

Intenta ser asertivo

Si detectas que tienes un problema de baja autoestima serio y lo anterior no ha funcionado, es necesario que lo soluciones lo antes posible porque no tienes que seguir sufriendo más tiempo. Por lo que te recomendamos acudir a terapia con un psicólogo especializado. Si sigues con dudas y  no estás seguro/a, llámanos para pedir más información o sacar una cita, ponte en contacto con nuestro Centro Psicológico Arcadia BIOAGLA.


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🟣 ¿Quién manda en tu vida? Hacia el DESARROLLO PERSONAL

¿Quién manda en tu vida? Dar respuesta a este interrogante en ciertas ocasiones parece ser sencillo pero en cambio en otras ocasiones esta pregunta promueve un sinfín de reflexiones que nos mueven a intentar comprender la trascendencia de este gran enigma.

La palabra mandar nos hace alusión a dirigir, hacia dónde  nos dirigimos como personas y como profesionales. Este gran interrogante sobre la direccionalidad de nuestra vida está intrínsecamente relacionando con nuestros pensamientos y creencias, y muchas personas no son conscientes de su repercusión.

Cuando creamos pensamientos, generamos sentimientos, emociones, actitudes y acciones configurando así nuestra vida. En los momentos felices y de logros las personas nos sentimos poderosas, capaces de cualquier cosa y a su vez sentimos la capacidad de autocontrol de nuestras decisiones, pero en los momentos de incertidumbre, cuando las cosas no salen tan bien como esperábamos ¿Qué ha sucedido? Es en esas circunstancias cuando se apodera de nosotros un sentimiento de reclamo, de duda, de insatisfacción. Quizás sientas que tu voluntad flaquea, o que vayas a la deriva, dirigido por fuerzas externas.

Como vemos ambas situaciones son totalmente diferentes pero tienen un nexo en común que se establece en los pensamientos y creencias que son el motor que conduce y guía cualquier circunstancia personal o profesional. Dirigir nuestra vida es una responsabilidad que debemos aprender a realizar con conciencia independientemente de las circunstancias externas. Quizás las palabras suene más sencillas y fáciles de comprender pero los momentos clave son aquellos en donde las palabras se han de transformar en acciones, en actitudes que promuevan el equilibrio y la estabilidad psicológica, física y emocional  de cada uno.

Identificarnos con lo externo produce apegos que conducen al sufrimiento, que mal gestionado promueve de forma consciente o inconsciente mecanismos de defensa como la huida o la evasión. Es decir, no querer enfrentarnos, no querer aceptar, no querer comprender, es una creencia limitante que nos detiene y nubla el juicio objetivo. A veces las personas caen en dependencias como las adicciones, la droga, al juego, al poder, al sexo, a las personas, a la acción desenfrenada o a las compras compulsivas, etc.

Podemos ver cómo las personas, sin darse cuenta dejan de tener ese poder para dirigir su vida, sueltan las riendas. Es por ello, la importancia de conocerse a uno mismo y saber responder ¿Para qué me encuentro en esta circunstancia de mi vida? Reflexionar es un momento clave para encontrar soluciones adecuadas en todos los ámbitos de la vida.

Este tema puede ser interpretado desde muchas perspectivas, desde la neurociencia, la psicología, sociología, filosofía, religión, antropología, el arte, etc. La importancia no reside en si la respuesta es científica o filosófica, sino en la creencia potenciadora que promueva a la acción constructiva de cada uno, para ser capaces de dirigir nuestra vida.

El primer paso para lograr el dominio sobre uno mismo es tener la voluntad de conseguirlo. Para ello se deberá ejercitar el poder mental para canalizar los pensamientos de manera positiva. La meditación es uno de las técnicas más adecuadas que nos confiere introspección y reflexión. Otras técnicas que se pueden utilizar son las afirmaciones y la visualización, que consiste en crear imágenes positivas en la mente para fortalecer nuestra voluntad de alcanzar aquello que nos afirme de forma positiva y potenciadora.


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